- Actualización -
Jorge Franz
Comencé a escribir esta serie de artículos en el año 1.996 y tengo la impresión de que muchas cosas han cambiado desde entonces. Los cambios son tan rápidos hoy en día que se producen delante de nuestros ojos y para nosotros, los de la vieja guardia, es un poco extraño. Nos tenemos que adaptar, pero revisemos algunas de las cosas que han cambiado para aquellos de nosotros que viajamos mucho.
Acostumbraba a hablar de algunos de los pequeños placeres relacionados con los viajes aéreos. Todos han desaparecido. Ya no hay líneas aéreas que ofrezcan el tipo de servicio que había hace unos años. Es verdad que hay unas compañías aéreas que son mejores que otras, pero ya ninguna es realmente buena. Azafatas feas y mala comida se están filtrando poco a poco en las líneas aéreas asiáticas. La comida de plástico de las compañías norteamericanas la preparan ahora empresas de catering que son peores (y más baratas) que las de antes. El número de cacahuetes de las bolsas ha bajado de 72 a 48. Nunca te dan la botella de refresco completa, te dan uno de esos recipientes estrechos fabricados especialmente para ello o un vaso lleno de cubitos de hielo. Piensen en ello, recipientes hechos especialmente para las líneas aéreas ... Todo está en los números; 700 millones de personas vuelan cada año, si ahorran 5 pesetas en cacahuetes, ahorran 3.500 millones de pesetas, o 20 millones de dólares. ¿Se han parado alguna vez a pensarlo?
Por lo menos siguen dando las bebidas gratis en los vuelos internacionales, pero parece que si el vuelo es de menos de cuatro horas, sólo sirven una vez, si es de más de cuatro horas, van dos veces. Nunca van tres veces. Lo compensan dando alguna clase de comida extra, un aperitivo o desayuno. En bandejas muy pequeñas.
La próxima vez que vuele, analice el tamaño de las bandejas que se emplean ahora. ¿Qué le diría a su esposa, su madre o a quien le sirva la comida si le sirviera un almuerzo de este tamaño? Si en un restaurante sirvieran la ensalada en recipientes de 5x5 cm, ¿qué pasaría? La lógica general que parece que las líneas aéreas están siguiendo es que deben darnos todo los que comemos normalmente, pero en pequeñas porciones. ¿Por qué? ¿No sería mejor que nos sirvieran un gran plato de comida y verduras que una ensalada que no podría alimentar ni a un canario, una comida que no sería suficiente ni para un niño de tres años, un pequeño trozo de pan del tamaño de los que se utilizan para las tapas y un postre? No nos olvidemos de los postres, que ni siquiera alterararían el nivel de azúcar de un diabético.
Volvamos al concepto de recipientes hechos especialmente para los aviones. Está, por supuesto, la botella de vino. Aquellos de ustedes que beban vino, ¿han siquiera considerado beberse la cantidad que le dan en el avión? En casa, o en el bar, no sería posible hacer un "tinto de verano" con esa cantidad, pero en el avión se supone que tiene que ser suficiente para toda la comida o la cena. Puede pedir una segunda botella, pero ya sería pagándola. En las líneas aéreas europeas no es tan problemático, pero en las americanas, si piden una segunda botella se la traen junto con una orden de inscripción en Alcohólicos Anónimos.El desayuno es otra pieza maestra: un bol de cereales con 1/16 de litro de leche, a veces acompañado de un pequeño plátano, una tortilla de 1/2 huevo, una ensalada de fruta hecha con 1/32 de melocotón, dos galletas, una pequeña porción de mantequilla, suficiente sólo para untar una de las galletas, la otra "debe" ser untada con mermelada. Para nosotros en España no resulta tan malo que el desayuno sea tan ridículo, porque no se desayuna mucho, y porque la hora del desayuno cuando se está volando suele ser cinco horas después de la cena. A veces después de haber comido.
Así que están reduciendo al límite todo lo que nos dan gratis. ¿Qué es lo que se entiende por gratis? ¿Cuánto paga usted por su billete? 90.000 pesetas; multiplique esta cantidad por 90 pasajeros, por una bolsa de cacahuetes, o por 140.000 pesetas y 300 personas, por un vaso lleno de refresco. Podemos hacer los números por nuestra cuenta también.
Los empresarios americanos dicen hoy en día que esta situación va a empeorar. Y es verdad, esos 800 aviones de pasajeros de los que hablan, ¿durante cuánto tiempo seguirán sirviendo bebidas y cuántas veces lo harán? Tendremos suerte si lo hacen una sola vez.
Algunas límeas aéreas están experimentado ofrecer una bendaja junto con el periódico justo al tomar el avión. Será una bandeja muy pequeña, envuelta en celofán. Dejo a su imaginación que contendrá esa bandeja.
Durante un tiempo, tomé la decisión de llegar al aeropuerto muy pronto, con tiempo suficiente para comer allí y darme el gusto de rechazar la comida que me ofrecían en el vuelo. Pero esto también ha cambiado, ¡la comida de los aeropuertos no tiene nada que envidiar a la que sirven en los vuelos! De hecho, ¡en algunos aeropuertos la comida la prepara la misma empresa que suministra a las líneas aéreas!.
Así que, siempre que sea posible, dénse tiempo para comer antes de ir al aeropuerto. Pero, por supuesto, esto no es válido para todos. A algunos de ustedes, yo lo sé, les gusta la comida y el servicio que ofrecen las líneas aéreas
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